viernes, 24 de junio de 2016

San Romboud de Mechelen.

San Romboud de Mechelen, ermitaño y mártir. 24 de junio, 1 (diócesis de Malinas-Bruselas) y 3 de julio (en Irlanda).

Una tumba veneradísima, una bellísima catedral gótica en su honor, el patronato sobre Bruselas y sobre los pescadores, comerciantes, agricultores y lecheros, y que es invocado contra las infecciones y las fiebres, y para obtener embarazos y buenos partos. Esto es lo que conocemos de este santo, cuya devoción alcanzó grandes cotas en aquella Bélgica otroramente católica. Pero, ¿quien fue este santo? Su "vita", escrita en 1100 por el monje Thierry de St-Truiden nos sirve, pero teniendo claro que es toda una leyenda que busca decir algo del santo al que todos veneraban y al que no conocían, por lo que no hay que esperar datos fiables, sino eso, una reconstrucción legendaria:

Fue Romboud un príncipe irlandés, hijo de David y de Cecilia, reina de Sicilia. Estos eran viejos y no podían tener hijos, por lo cual, oraron a Dios y prometieron que si Él les daba un hijo, lo dedicarían a su servicio. Y así fue, unavez el niño creció, lo entregaron a la custodia y educación de Gualafer, obispo de Dublín. Juntos peregrinaron a Roma, donde Romboud pidió al papa le "liberara" del obispo y le permitiera ser ermitaño y papa le autorizó. De regreso a Irlanda, Romboud se quedó en Flandes y allí conoció a los condes Ado y Elisa, los cuales no podían tener hijos. Romboud hizo oración y luego profetizó a los condes que tendrían un hijo, y tendría mucha gloria ante Dios. Y efectivamente, al año les nació San Liberto (14 de julio), pero he aquí que cuando tenía dos años, Liberto cayó al agua y se ahogó. Sus padres lo llevaron adonde Romboud y este le resucitó, por lo cual los agradecidos Ado y Elisa le donaron una vasta extensión de tierra para que construyese un monasterio. En poco tiempo ya tenía sus discípulos, entre los que estaría el mismo Liberto. 

La leyenda cuenta que un día en que hablaba del cielo con San Gommar de Lier (12 de octubre), era la conversación tan animada que no la dejaban por nada a pesar del sol que hacía. Entonces enterraron unas varillas de madera en la tierra y al punto se convirtieron en árboles que les daban sombra. Luego de una vida entregada a la oración y la penitencia, el 24 de junio de 775 fue asesinado por dos adúlteros a los que el santo había reprochado su pecado. le aplastaron el cráneo con piedras y arrojaron su cuerpo al agua, de donde fue rescatado por unos pescadores que vieron salir de esta unos resplandores. Fue sepultado en St-Truiden y en el siglo XIII sus reliquias se trasladaron a una nueva iglesia en su honor, como leímos al inicio. Su memoria es a 24 de junio, pero al coincidir con la Natividad de San Juan Bautista, la liturgia lo traslada al día 25.



Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"Diccionario de los Santos". Tomás A. Parra Sánchez.

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