domingo, 26 de junio de 2016

Amó con delirio, amó hasta el martirio.

San José María Robles Hurtado, presbítero mártir. 26 de junio.

Hijo de Antonio Robles y Petronila Hurtado, nuestro santo nace en Mascota, Jalisco, México un 3 de mayo de 1888. A los 12 años de edad ingreso en el seminario, donde fue apodado por sus compañeros "el loco del Sagrado Corazón" por su gran amor y fervor por difundir esta devoción. Debido a sus excelentes calificaciones fue invitado por el obispo de Tehuantepec para ayudar en esa diócesis en la que estuvo por cinco meses. Se ordeno sacerdote el 22 de marzo de 1913 en Guadalajara, Jalisco. Se desempeñó como capellán de las religiosas del Verbo Encarnado hasta el año de 1916 en que fue enviado a la parroquia de Nochistlán, Zacatecas, donde el 27 de diciembre de 1918 funda la congregación de las Víctimas del Corazón Eucarístico de Jesús.

En 1920, fue enviado como párroco a Tecolotlán, Jalisco donde difundió el apostolado del Sagrado Corazón e hizo obras de labor social como reedificar el hospital. Cuando se dio la suspensión del culto público debido a los problemas entre la Iglesia y el Estado, el padre Robles consagró su parroquia al Sagrado Corazón de Jesús, colocando una cruz en el lugar conocido como "La Loma". Este acto fue considerado como un desafío por las autoridades federales y decidieron que debía ser capturado. Desde el 2 de enero de 1927 se ocultó en el domicilio de la familia Agraz. Desde ese sitio, se mantenía al tanto de la salud espiritual de sus feligreses y oraba por la paz en México.

El 26 de febrero de 1927, se entera que existía una orden de aprehensión contra los sacerdotes, sus amistades le suplicaron que escapara, sin embargo él se negó a hacerlo. En la madrugada del 25 de junio de ese mismo año cuando se disponía a celebrar la santa misa, fue capturado por un grupo de personas a las que se les había ordenado proceder con todo rigor contra el cura "rebelde". Al enterarse los feligreses que el padre Robles había sido capturado intentaron garantizarle la vida acudiendo a diversas instancias pero todo fue en vano; el padre Robles a través de sus carceleros le envió a algunas mujeres que intentaban verle su breviario, en el que encontraron algunos versos escritos por el santo, que parecía proféticos a la suerte que le esperaba: "Quiero amar tu corazón Jesús mío, con delirio; quiero amarte con pasión, quiero amarte hasta el martirio".

En la madrugada del 26 de junio de 1927, el padre Robles fue llevado al vecino poblado de Quila, caminando y atado de manos. Al llegar al lugar donde sería colgado el padre pidió algunos minutos y arrodillado hizo una última oración; al incorporarse bendijo su parroquia y en voz alta perdonó y bendijo a sus verdugos. Para que nadie se manchara las manos con su sangre él mismo tomo la soga, la bendijo y se la puso al cuello, poco tiempo después el padre José María, fue ahorcado en un roble. Tiempo después los empleados de una carbonera cercana sepultaron el cadáver sin reconocer al sacerdote. Los habitantes de Quila lo exhumaron posteriormente para enterrarlo en su pueblo.

Fue canonizado por Juan Pablo II, el 21 de mayo del año 2000 junto con los otros santos mártires cristeros. El 26 de junio de 1932, los restos del padre Robles fueron exhumados nuevamente y fueron llevados al Templo Expiatorio de Guadalajara. Actualmente las reliquias de San José María se veneran en el noviciado de las Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado (actual nombre de la congregación por él fundada) en la ciudad de Guadalajara. En el pueblo de Quila se levanta un templo en honor al santo en el lugar exacto donde se dice estuvo el roble en el que murió San José María Robles Hurtado. 


Lic. André Efrén Ordóñez Capetillo.

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