miércoles, 1 de abril de 2015

Santa Teodora de Xalapa, la dos, y tres, veces mártir.

En la Catedral de Xalapa, México, se venera desde finales del siglo XVIII, a "Santa Teodora, virgen y mártir". Fue una santa con mucha devoción en su momento, desde su llegada. Pero...


¿Quien es, o no es, Teodora?
Los archivos catedralicios fueron destruidos durante la persecusión religiosa de los años 20 y 30 en México, así que poco se puede sacar de ahí. Ante la duda de quien sería esta mártir se recurrió a lo que conocemos yapor otros casos: identificarla con alguna mártir del santoral, específicamente con Santa Teodora de Roma (1 de abril). La identificación con la Teodora romana tampoco es que la basasen en un mero deseo, sino que se basaron en lo que parece una evidencia: El martirologio romano dice de Santa Teodora la romana a 1 de abril:
"Rome passio sanctae Theodorae, sororis illustrissimi Martyris Hermetis, quae, sub Hadriano Imperatore, ab Aureliano Judice affecta martyrio, sepulta est juxta fratrem suum, via Salaria, non longe ab Urbe".

O sea, que Teodora, hermana de San Hermes (28 de agosto), pareció en Roma y fue sepultada junto a su hermano en las catacumbas de la Vía Salaria. Los enterramientos están muy determinados en el martirologio romano, que pocas veces da datos sobre los martirios, pero casi siempre lo hace sobre la deposición o enterramiento del mártir, y es que es esto lo que inicia su culto: el enterramiento, dedicación del altar sobre el sepulcro y veneración a su memora, siempre ligada a las reliquias. Los de Xalapa, teniendo una copia de la "authenticae" perdida de Santa Teodora, que podéis ver en la imagen, leyeron que claramente dice:
La "authenticae" es el documento
que asegura el origen de las reliquias,
su expedición por la Iglesia.
"sacrum corpus Sanctae Christi Martyris Theodora cum vase sanguinis (…) ex coementerio Priscilla extractum"

Y sabiendo que las catacumbas de Priscila están en la Vía Salaria, pensaron descubrir el misterio: Es la misma santa, sin detenerse a pensar que los nombres se repiten con frecuencia, tanto ahora como en la antigüedad. Las catatumbas de Vía Salaria son lo suficientemente grandes como para que haya, como hubo y hay, miles de cuerpos de mártires y no mártires; así que la identificación es peregrina y aventurada. Salvo que sí es una mártir, pues la authenticae dice que le compaña el "vas sanguinis", lo que indica una veneración a esa sangre, necesariamente derramada en el martirio. Si no, no estaría presente. No siempre es sangre tal cual, a veces son trozos de tela empapados en la sangre, o tierra mezclada con sangre. Tampoco hay que pensar con certeza que el nombre sea el auténtico, pues cuando no aparece en la lápida, se le pone uno genérico. Así abundan los Benedicto/a, Victor/ia, y también los Teodoro/a. Todos son nombres cargados de simbolismo cristiano: benditos, victoriosos, y "regalo de Dios", que es lo que significa Teodoro/a. Para saber más sobre este tema, leed esta entrada: Corposantos I y esta Corposantos II

Otro detalle para identificarla, más peregrino aún es que las actas de San Hermes dicen que este fue degollado, y la imagen de Santa Teodora de Xalapa luce una herida en el cuello. Pero es que casi todas las imágenes de corposantos presentan ese corte, más iconográfico que histórico, que representa martirio. Para más inri, Teodora y Hermes no padecieron el mismo día, ni tienen por qué haber sufrido el mismotipo de martirio. Y un tercer dato, según la obra "Grandezas y maravillas de la Ciudad de Roma", escrita por Gabriel Díaz y Vara, que fuera obispo de Santiago de Cuba y la Habana, las reliquias de Santa Teodora la romana están en la iglesia de Santos Bonifacio y Alejo. La asimilación de ambas santas fue pronta, pues en 1809 se publica el opúsculo "Dia primero de cada mes dedicado a Santa Teodora, cuyo sagrado cuerpo se venera en la Parroquial de Xalapa", lo que indica una devoción consolidada y que el día 1 de abril es su memoria, con extensión votiva a cada día 1 de todos los meses. Y así permaneció y permanece, a 1 de abril.

Culto y devoción.
Detalle del rostro de la imagen yacente.
El culto sufrió reveses, primero a finales del siglo XIX, luego en la mencionada persecusión, cuando la imagen que guardaba las reliquias fue profanada, destrozada en público y las reliquias escarnecidas. Curiosamente, parece que en esta época circulaba la creencia que era un cuerpo incorrupto porque el escarnio incluyó hacer pasar a todos delante de las reliquias esparcidas y la armazón de alambre y demás materiales, para que se cerciorasen de la falsedad de la incorrupción y desmentir "el engaño a los que la Iglesia sometía a los fieles". Rescatadas las reliquias y puestas en una nueva imagen yacente (muy digna, todo sea dicho), el culto volvió a sufrir un varapalo cuando se le sacó de su capilla para dedicársela a San Rafael Guízar y Valencia, obispo que fue de la zona. El cuerpo incorrupto del santo obispo pasó a la veneración pública y la santa mártir puesta en un lateral de la catedral y luego en otros sitios. Finalmente fue colocada en la capilla de la Orden Franciscana Seglar, que la acogió con cariño y se propuso renovar su devoción (loable tarea). Si ellos la llaman la "dos veces mártir", por el martirio en vida y la profanación, yo la llamo la "tres veces mártir", por el ninguneo que han tenido las santas reliquias, una situación que comparte con no pocos corposantos.

No importa que esta Santa Teodora de Xalapa no sea la romana y que sea una desconocida, lo que importa es la evidencia de su martirio, por la presencia del "Vas Sanguini". Es única y eso es mil veces mejor que identificarla con otra y repetir el culto o mantener un error, que ya conocido, pasaría a ser engaño. Aunque nada pueda saberse de ella (un examen de ADN daría datos físicos e históricos muy interesantes, quien lo duda), no es obstáculo para encomendarse a ella, pedir su intercesión y seguir su ejemplo de fidelidad a Cristo.

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