viernes, 6 de junio de 2014

Masacre en la iglesia de Fátima (República Centroafricana)

(comboniongoingformation.org)
Antes de 2010 los musulmanes de República Centroafricana (Fulani, Hausa, Árabes Shuwa y Runga) eran pacíficos, controlaban solo el norte del país, pero los choques con el gobierno los hicieron avanzar hasta controlar el 70% del país en mayo de 2013. El 80% de la población es cristiana, sobre todo Luteranos, Bautistas y Hermanos de Gracia. 

La alianza Seleka (musulmanes) derrocó al presidente François Bozizé el 24 de marzo de 2013, oprimiendo a la mayoría cristiana; Francia intervino con 1.600 soldados y contó con el apoyo de 4.000 soldados de Chad (país de mayoría musulmana), se instaló un débil gobierno y la mayoría cristiana se quejó de los atropellos de los exSeleka y los soldados chadianos, por ello pidieron la expulsión de los últimos. 

En septiembre de 2013 surgen las milicias anti-balaka, que combatieron a los Seleka, ocuparon diversos barrios de la capital, y atacaron a los civiles musulmanes saqueando sus propiedades; en 2013 había unos 150.000 musulmanes en Bangui, pero la violencia anti-balaka los expulsó y solo quedan unos 2.000. El domingo 27 de mayo de 1014 los anti-balaka asesinaron a tres musulmanes que acudían a un partido de reconciliación entre cristianos y musulmanes, y mutilaron sus cuerpos; milicias musulmanas se enfrentaron a los anti-balaka durante dos días, mientras la gente se refugiaba en la parroquia Nuestra Señora de Fátima. 

El miércoles, 28 de mayo, a las tres de la tarde, un grupo de hombres armados atacó la Iglesia dedicada a Nuestra Señora de Fátima, en Bangui; la iglesia de Fátima está a cargo de los Misioneros Combonianos y llegó a recibir 4.000 desplazados, tanto cristianos como musulmanes. 

"Los tres sacerdotes combonianos de la parroquia –un italiano, un centroafricano y un ugandés- encerrados junto con muchas otras personas en sus habitaciones, estuvieron más de media hora haciendo interminables y angustiosas llamadas telefónicas a los soldados franceses y a los soldados burundeses de la fuerza de mantenimiento de la Unión Africana (conocido como MISCA). Tardaron más de una hora en llegar, cuando los agresores ya se habían ido y lo único que quedaba por haber era recoger los cadáveres y llevar a los heridos al hospital. El balance final fue de 17 muertos y más de 30 heridos graves, pero la cifra final de víctimas seguramente será mucho mayor porque los asaltantes se llevaron secuestradas a otras 50 personas, algunas de las cuales se sabe a ciencia cierta que fueron asesinadas cuando los militantes se replegaron a sus escondites en el barrio."
El misionero comboniano Moses
Otii (www.periodistadigital.com)

«Arrojaron dos bombas de mano contra las puertas de la Iglesia, querían entrar. Dispararon contra la gente, a los transeúntes, a los desplazados que albergábamos en nuestro terreno. Por suerte, muchos no estaban en ese momento». 

El padre Gabriele estaba en la casa parroquial cuando escuchó los primeros disparos. «Quería salir, pero mis parroquianos me lo impidieron. Nos quedamos todos en la habitación, que estaba llena de gente». Entre las víctimas hay un sacerdote centroafricano, que estaba de paso y había buscado refugio en la parroquia. 

El sacerdote italiano Gabriele Perobelli dijo: «en realidad no sabemos cuántas víctimas hay, ni heridos. Se llevaron a mucha gente, pero todavía no hay información confiable», y añadió «Nosotros, como sea, continuaremos, no abandonaremos la parroquia. ¡Yo estoy aquí desde hace 16 años y no tengo ninguna intención de irme!». 

Monseñor Nzapalainga dialogando con
musulmanes (newswire.crs.org)
La población protesta porque no se siente protegida ni por el gobierno ni por los militares franceses de la misión Sangaris, ni por los africanos de la Misca; hubo protestas violentas con tres muertos y numerosos heridos, y exaltados invadieron el barrio central de Lakouanga, el único barrio donde musulmanes y cristianos habían conseguido vivir en paz, y destruyeron la mezquita.

Las iglesias católicas y de otras denominaciones albergan refugiados cristianos y musulmanes, y el arzobispo de Bangui, Dieudonné Nzapalainga, ha rechazado la violencia y la venganza. Solo 20 personas permanecen en la iglesia de Nuestra Señora de Fátima. 

Fuente
Demichelis, Davide. “Después de la masacre, los misioneros deciden quedarse”. La Stampa, 31 de mayo de 2014. En: http://comboniongoingformation.org
JCR. “La masacre de la iglesia de Fátima en Bangui”. Periodista Digital, 30 de mayo de 2014. En: http://blogs.periodistadigital.com
Más noticias anteriores en nuestro blog: http://cristianosperseguidosayeryhoy.blogspot.com

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