sábado, 12 de abril de 2014

San Hermenegildo y la Eucaristía

San Hermenegildo
San Hermenegildo, príncipe mártir. 13 de abril.
Hermenegildo nació a mediados (564?) del siglo VI y fue el hijo mayor de los reyes visigodos Leovigildo y Theodosia, de fe arriana. Su hermano menor Recaredo. Con 15 años le casó con la Beata Ingundis de Austrasia (29 de julio), hija de Sigisberto I y Brunilda, de fe católica, nieta de Goswinta, madrastra del mismo Hermenegildo. La relación entre Goswinta y su nieta fue terrible, a causa de la firme fe católica de esta, frente a su abuela arriana, manipuladora y peligrosa. En 579, Leovigildo le cedió parte de su reino, con Sevilla como centro, para alejarlo de Toledo, puesto que la relación entre ambos se iba haciendo dificil a causa de sus respectivas mujeres. Y pasó que con la oración, la piedad y la paciencia de Ingundis, Hermenegildo se hizo instruir por San Leandro de Sevilla (27 de febrero, 13 de marzo y 13 de noviembre) y abandonó la herejía arriana, profesando públicamente la fe católica.

La historia a favor de Hermenegildo, dice que Leovigildo reaccionó quitándole el derecho sobre los territorios antes dados y su título de sucesor. Además, le amenazó con perseguirle y quitarle la vida y la de su familia si persistía en la fe catolica, a lo que Hermenegildo reaccionó afirmándose en su conversión. En 581 Leovigildo envió sus tropas contra él. Hermenegildo buscó apoyo en Flavio Mauricio, Emperador de Oriente, enviando como embajador a San Leandro, pero aunque el Imperio reconocía la verdadera fe de Hermenegildo, pactó con Leovigildo a cambio de dinero, y pasó a considerar a Hermenegildo como príncipe rebelde, que debía sumisión a su padre y rey.

Tres años duró la guerra, con la creciente pérdida de plazas y ciudades por parte de Hermenegildo, que junto a su mujer y su hijo Atanagildo se refugiaron en Sevilla, de donde tuvieron que huir en 583, luego de casi un año de asedio. Hermenegildo huyó a Córdoba, y su mujer e hijo a África, bajo el asilo de Flavio Mauricio, aunque ella murió pronto y su hijo fue a la Galia, con Brunilda, la madre de Ingundis (hay que recordar era hija de Goswinta). En Córdoba, Hermenegildo pidió asilo en una iglesia, donde fue a verle su hermano, ofreciéndole el perdón de su padre si se entrega pacíficamente. accedió, y lo condujeron a Valencia. Entretanto, Childeberto II, hermano de Ingundis y rey de los francos invadió Narbona, para proteger la fe católica (?). Esta ocasión que aprovechó Hermenegildo para escapar, pero fue apresado y llevado a Tarragona.

En la cárcel tarraconense fue presionado para abandonar la fe, pero Hermenegildo se mantuvo firme. En la Pascua de 585, su padre le envió la sagrada comunión con un obispo arriano, pero Hermenegildo se negó a recibirla de manos de un hereje, así que su padre, cansado ya, mandó decapitarlo. Era el 13 de abril de 585. En 1586 se oficializó su culto antiquísimo para la iglesia española, lo que equivaldría a una beatificación, y en 1636 Sixto V lo amplió para la Iglesia Universal. Es patrono de la Institución de la Monarquía española, a la par que San Fernando (30 de mayo). También es patrono de la Guardia Civil y de los Veteranos de las Fuerzas Armadas Españolas.

San Hermenegildo es considerado un mártir de la Eucaristía. Es una consideración controvertida, con aspectos en los que no entraremos, por no ser intención de este blog. Pero, que es un "mártir de la Eucaristía"? Pues sencillo: que la causa inmediata de la muerte, sea defender con sus vida el Sacramento. Y no son muchos los casos explícitos. Citaré tres ejemplos, aunque de seguro podrán citarse más:



Relicario de San Saturnino
y los mártires de Abitinia. Alemania
San Tarcisio, 15 (14) de agosto: Es el más conocido, los paganos le encontraron cuando transportaba el Sacramento a algunos cristianos que estaban prisioneros, durante la persecución de Valeriano y le preguntaron que llevaba. Al no responder le apedrearon y apalearon hasta que exhaló el último suspiro. San Cuadrato recogió su cuerpo y le dio sepultura en el cementerio de Calixto. El hecho de su martirio es histórico, pero no parece ser cierto que fuera un niño, mas bien debió ser un joven (pero en esto, ya sabemos, el arte manda más que la realidad), y hay bastantes nebulosas con aires legendarios en su "vitae". La iglesia de San Silvestre in Capite dice tener su reliquia.

San Saturnino y 48 mártires de Abitinia. Fueron torturados, decapitados o muertos de hambre y agotamiento por participar y defender su presencia en una misa, negándose a dejar de asistir. Pronunció en su interrogatorio la famosa frase: "Sin el domingo no podemos vivir”. 12 de febrero y 30 de agosto.

San Cesidio de Fossa, franciscano mártir de China, 28 de septiembre: En la persecusión china de 1900, ante los asesinatos y profanaciones de iglesias, utilizó los últimos minu­tos que tenía para huir en consumir todas las partículas consa­gradas. Ante el mismo altar fue ata­cado con golpes, piedras y palos. Lo arrastraron afuera, le en­rollaron una tela húmeda en petró­leo y lo quemaron vivo. Sólo pudo rescatarse su osamenta, reco­gida y venerada por los cristianos. 9 de julio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario