lunes, 7 de mayo de 2012

Mártires olvidados de la Cortina de Hierro I


Gobiernos del Pacto de Varsovia
(rojo), y de la OTAN (azul)
(recuerdosdepandora.com)
El Pacto de Varsovia fue firmado en 1955 por los gobiernos socialistas del Este de Europa (Albania, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, la República Democrática Alemana, Rumania y la Unión Soviética), excepto por la Yugoslavia de Tito; con la “Cortina de Hierro” o "Telón de acero" se buscaba hacer contrapeso a la OTAN (Tratado del Atlántico Norte), en plena guerra fría, y el fin del Pacto de Varsovia llega en 1991. Bajo control soviético los gobiernos del Pacto de Varsovia buscaron controlar todas las instituciones sociales, políticas y económicas; la Iglesia Católica representaba un obstáculo para sus planes totalitaristas. 

Sin embargo numerosos mártires católicos que pagaron con cárcel, humillaciones, hambrunas y muerte su oposición al régimen deshumanizante han sido olvidados. Pocos tienen biografías en castellano o inglés. 

Ya en 1998 Alain Besançon en Le malheur du siecle ("La desgracia del siglo") dijo "Hemos tenido bajo el comunismo más mártires de la fe que en cualquier otra época de la historia de la Iglesia, pero no hay prisa ni celo por compilar el martirologio". La Academia Húngara de Roma ha buscado recuperar esta memoria. 

En Hungría la Iglesia Católica servía en el 65% de las escuelas primarias, el 50% de los colegios para varones, y el 78% de las Normales (bachillerato pedagógico) y colegios de chicas; en 1948 el gobierno comunista se apropió de las escuelas católicas, se detuvo y dio muerte a cinco sacerdotes. El cardenal József Mindszenty, fuerte opositor a estos atropellos, fue detenido y condenado a cadena perpetua. En 1950 el Estado confiscó los conventos y expulsó unos 12.000 religiosos y religiosas, y Monseñor Grosz, arzobispo de Kalocza, fue también condenado a cadena perpetua; también fueron condenados obispos de la Iglesia Luterana y pastores Calvinistas como Lászlo Ravasz. 

Béla Bangha (parbeszed.com)
Ya en 1938 la 28ª Congregación General de la Compañía de Jesús (Jesuitas) publicó el decreto contra la propaganda comunista, y el principal gestor era el jesuita húngaro Béla Bangha; al tomar el poder los comunistas, enfilaron los ataques contra la Compañía de Jesús en Hungría. 

En Rumanía en 1948 fueron confiscadas las iglesias y conventos de la Iglesia Greco-católica, varias bibliotecas fueron cerradas, 1.400 sacerdotes fueron encarcelados, 5.000 fieles católicos (de los cuales murieron 200 en prisión); luego fueron detenidos 92 sacerdotes católicos. 

El control y persecución de la Iglesia por el comunismo de la Unión Soviética y de las naciones del pacto de Varsovia provocó el martirio de grandes figuras católicas como el jesuita húngaro Béla Bangha, los obispos rumanos Anton Durcovici, Traian Frenţiu, Ion Suciu y Laurian Chinezu, los obispos albanos Kissi, Gasper Thaci, Vincent Prendushi, Nikol Dedi y Gjergj Volaz; y la persecución contra el cardenal polaco Stefan Wyszyński, el cardenal húngaro József Mindszenty, el checoslovaco Beran, los obispos rumanos Marton Aron, Augustin Pacha y Scheffler. 

Card. Mindszenty (jokortv.hu)
Entre 1945 y 1964 la Santa Sede tuvo que ceder a las presiones comunistas para mantener un mínimo de jerarcas, bajo vigilancia estatal; al Concilio Vaticano II (1962- 1965) pudieron asistir, de Polonia Stefan Wyszynski y 14 obispos (se esperaban 64), de Checoslovaquia llegaron dos (faltó uno), de Bohemia- Moravia sólo llegó Tomasek un obispo auxiliar sin reconocimiento por el gobierno y sin cargo pastoral (se esperaban cinco). 

De Hungría dos obispos y un administrador apostólico (tres estaban aislados, dos asilados y cinco auxiliares trabajando en parroquias), de Rumanía nadie, de Bulgaria dos obispos (un obispo había muerto encarcelado y otro había desaparecido). De Albania no llegó ningún obispo (tres sucesores de los asesinados por los comunistas), tampoco de Lituania, Letonia ni Ucrania (excepto algunos exiliados), de Yugoslavia asistieron casi todos. 

Fuente
Bartosek, Karel. “Europa central y del Sureste”, en El libro negro del comunismo, Planeta- Espasa Calpe, 1998. pp. 441- 462. 
Possieri, Andrea. “Gli sguardi deformati sui martiri cristiani del comunismo”, L`Osservatore Romano, 26 de abril de 2012.

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