jueves, 10 de mayo de 2012

India: a la espera de la ley anti persecución

Cristianos católicos indios. (Foto:V.I.)
Por: Giacomo Galeazzi
Vatican Insider

La fe es esclava en la más poblada democracia del mundo. Urge una buena ley contra la violencia religiosa e intercomunitaria en India, que garantice la igualdad, el derecho a la vida, a la libertad de vivir con dignidad y a la justicia a todos los ciudadanos. El Consejo Nacional de la sociedad civil de la India promueve las características fundamentales de un diseño de ley sobre la libertad religiosa, refiere la agencia misionera «Fides».

El Consejo ha intervenido después de que el diseño de ley presentado el pasado año, el llamado “Communal Violence Bill”, haya sido objeto de numerosas críticas y congelado por el Parlamento. Del Consejo forman parte cientos de organizaciones, entre las cuales, numerosas cristianas (protestantes y católicas), como el All India Christian Council. Tras un encuentro llevado a cabo los pasados días, el Consejo, en un documento de tonos insólitamente claros recuerda episodios como “la masacre de Nellie en 1983, la de Sikh en 1984, los asesinatos de Hashimpura de 1987, los pogromos en Gujarat en el 2002, los ataques contra los cristianos en Orissa en el 2007 y el 2008”. “Estos y muchos otros casos de violencia –afirma el texto- sacan a la luz los temas recurrentes de la complicidad del estado y de la impunidad”, haciendo notar “graves carencias en el reconocimiento del crimen y en la ley, para garantizar que las personas estén protegidas y que se haga justicia”. Por este motivo las comunidades afectadas y los grupos de la sociedad civil pusieron en marcha una campaña a favor de un nuevo instrumento legislativo, que desembocó en la elaboración de un borrador sobre la “Communal Violence Bill”, presentado al parlamento el pasado año pero bloqueado por la Asamblea.

La Iglesia católica en India tiene una historia bimilenaria y difícil. Actualmente se estructura como una comunión de tres Iglesias: latina, siro-malabar y siro-malankar. El cristianismo está profundamente arraigado en la cultura de la India, como es evidente si se observa la práctica del matrimonio, la unción de enfermos, los ritos relacionados con el nacimiento y con la muerte, la formación del clero y la construcción de iglesias. Por lo tanto, el cristianismo habla hindú desde hace dos mil años. Hasta las fiestas y los ayunos de los fieles católicos, que todavía son llamados "cristianos de Santo Tomás" siguen reglas locales. Pero los cristianos son víctimas de feroces persecuciones.

En el Estado de Orissa, las violentas persecuciones han provocado la muerte de numerosos cristianos y obligado a decenas de familias a huir de sus casas. En el pueblo de Gadaguda (jurisdicción de la estación de policía de G.Udayagiri, ciudad de Tikabali) se ha desencadenado la violencia hacia los cristianos durante meses. En la aldea de Dakanaju los cristianos tienen prohibido sacar agua del pozo público. En cuanto a la libertad religiosa, el balance es dramático: solamente en el 2011 de hecho, la minoría cristiana ha sido víctima de 170 ataques por parte de nacionalistas hindús.

Karnataka es el estado en el cual se da el número más alto, con 45 incidentes. Seguido por Orissa, con casi 25, Madhya Pradesh, 15; Kerala, 10; Tamil Nadu, Chhattisgarh, Uttar Pradesh, Andhra Pradesh y Maharastra con 6 cada uno. Reconociendo la necesidad urgente de una ley contra la violencia intercomunitaria y dirigida contra las minorías, El Consejo Nacional expresa nuevamente al gobierno la petición de elaborar una ley que, según el Consejo mismo, tendría que tener como características principales las siguientes: proteger a todas las personas de la criminalidad común y exclusiva, haciendo que las autoridades públicas sean responsables penalmente; introducir elementos de responsabilidad en la cadena de mando; eliminar el escudo de inmunidad para los altos cargos públicos; reconocer como delitos especiales los casos de violencia hacia mujeres y niños; prever instrumentos de investigación especiales en el caso de tales violencias; elaborar un sólido programa de protección de testigos, reconocer por parte del estado la condición de los "prófugos internos"; prever una indemnización a las víctimas y a los supervivientes.

Según los datos del «Global Council of Indian Christians» (Gcic) los ataques contra la comunidad cristiana son sistemáticos y de muchos tipos: homicidios mutilaciones, heridas en los ojos y oídos, a menudo con daños permanentes; iglesias, Biblias, crucifijos y otros artículos religiosos destruidos, desconsagrados o quemados; automóviles, motos y bicicletas destruidas; expropiaciones forzadas de casas y tierras; tumbas profanadas, etc.

Fuente

No hay comentarios:

Publicar un comentario