martes, 10 de abril de 2012

Perú. Cuando Sendero Luminoso quiso acabar la fe cristiana. 1 parte.

   
Expansión de SL (wikipedia.org)
En febrero de 2012 la Conferencia Episcopal Peruana eligió al arzobispo metropolitano de Ayacucho, Salvador Piñeiro Gracía-Calderón, como su nuevo presidente (2012- 2015); en su primer encuentro con la prensa, entre otros detalles Piñeiro manifestó su apoyo al Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) sobre los 20 años de violencia que afectaron a Perú, para defender a las víctimas frente al olvido y la indiferencia, y porque el brazo político de Sendero Luminoso quiere inscribirse legalmente como partido político, sin reconocer los crímenes del grupo guerrillero, y pidiendo la excarcelación de los guerrilleros junto con los de militares que violaron los Derechos Humanos. 

En el capítulo 3, el Informe se refiere al papel de la Iglesia Católica y de las iglesias cristianas, iniciamos con el papel de la Iglesia Católica explicando el contexto de la guerra. 

En 1980 surge en las montañas de Ayacucho la guerrilla maoísta Sendero Luminoso (SL), bajo el profesor de filosofía Abimael Guzmán “Presidente Gonzalo”; el nombre surge de la frase “El marxismo-leninismo abrirá el sendero luminoso hacia la revolución” del marxista peruano Carlos Mariátegui (1928). Su nombre oficial es Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso (PCP-SL). 

SL se extendió por el centro de Perú (La Sierra), Lima, Puno (frontera con Bolivia), y al norte (parte de Loreto y Piura). Ayacucho fue el lugar donde se selló la independencia de Perú; famosa por su celebración de la Semana Santa y sus iglesias, es la capital religiosa de Perú, con clima templado y seco; junto a otros departamentos vecinos padece analfabetismo sobre todo rural; actualmente el 64% de la población habla quechua y el 35% castellano. 

SL no tuvo gran apoyo campesino, porque cometió acciones muy crueles, se hicieron odiosos sus juicios populares con degollamientos, estrangulación, lapidación e incluso la hoguera; no respetaron la cultura indígena y además combatieron a la guerrilla Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), y las autodefensas Rondas Campesinas (iniciadas en 1983) ayudadas por el Gobierno de Fernando Belaúnde y Alberto Fujimori que las legalizó en 1991 como Comités de Autodefensa.

   
guerrilleros senderistas (elmundo.es)
La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) nace en el 2000, durante el gobierno de transición de Valentín Paniagua y ratificada por su sucesor Alejandro Toledo, en el 2001; la CVR señaló que el número de víctimas de la guerra fue de unos 69.280 muertos (el 75% quechua hablantes), de los que sólo 22.507 están identificados; 46.773 peruanos desaparecidos; se estima que Sendero Luminoso fue responsable de la muerte de 31.331 personas. 

La CVR comprobó que la mayoría de los líderes religiosos mantuvieron la esperanza entre los campesinos y pobladores de los Andes, la selva y los barrios populares, frente a la violencia de las guerrillas y de las fuerzas armadas. En 1965 fue creada la CEAS (Comisión Episcopal de Acción Social) para informar sobre la realidad social peruana y proteger los Derechos Humanos; también Caritas y SUYASUN ayudaron a las víctimas de la violencia, presos y desplazados. En 1985 la Conferencia de Religiosos creó una Comisión de Apoyo a las Zonas de Emergencia, y religiosos y religiosas de 50 congregaciones católicas ayudaron a las familias campesinas, incluyendo zonas de combate. 

En Perú destacaron obispos proféticos como Luciano Metzinger, ex-prelado de Ayaviri (Puno) y presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Persona y Construcción de la Paz; Mons. Germán Schmitz, obispo auxiliar del Cono Sur (Lima) de la Congregación de los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús; Mons. Augusto Beuzeville, obispo auxiliar miembro de la Comisión gubernamental de Paz (1985); el Cardenal franciscano Juan Landázuri Ricketts, primado de Perú por 25 años (1954- 1989); Mons. José Dammert, vicepresidente y luego presidente de la Conferencia entre 1991 y 1992, y obispo de Cajamarca; Mons. Luis Bambarén, obispo jesuita de Chimbote (Ancash) y luego también presidente de la Conferencia, quien fue responsable de CEAS hasta 1988 y sus sucesores en ésta: Mons. Juan Luis Martín, obispo de Pucallpa (Ucayali) y monseñor Miguel Irizar, obispo coadjutor del Callao. El secretario general del Episcopado Peruano, Monseñor Augusto Vargas Alzamora, Primado de Perú de 1989 a 1999. 

   
Mons. Luis Bambarén (semana.com)
En 1984 había 2.265 sacerdotes en Perú, el 60% de ellos eran extranjeros, sobre todo de congregaciones religiosas y asociaciones misioneras; de los 54 obispos, siete eran jesuitas y cinco del Opus Dei; la mayoría de los prelados de la Sierra y la selva eran extranjeros; de las 4.835 religiosas, 2.053 eran extranjeras. La visita de Juan Pablo II a Perú en febrero de 1985 impulsó el compromiso social de los sacerdotes, religiosos y fieles católicos. 

Como la mayoría del clero y religiosos eran extranjeros, tanto SL como las fuerzas del Estado los acusaron de promover influencias extranjeras. La Iglesia Católica se encontraba entre dos fuegos al criticar la violencia guerrillera y oficial, la violación de los Derechos Humanos de encarcelados sobre todo desde CEAS, al reclamar mejores condiciones sociales para campesinos, indígenas y pobres, y al enfrentar los poderes económicos locales. 

SL consideró objetivo militar cualquier dirigente popular: alcaldes, dirigentes vecinales o gremiales, pastores evangélicos, agentes pastorales laicos, sacerdotes y religiosas de la Iglesia Católica. En 1981 SL atentó contra el convento de las Carmelitas de Ayacucho, contra el Instituto Rural Palermo de los padres de Maryknoll (cerca de Juli) y contra la Prelatura de Juli, provocando la indginación popular. En 1984 destruyen la Misión Franciscana de Cutivireni (Cusco), en 1988 atacan una misión jesuita entre campesinos de San Juan de Jarpa (cerca de Huancayo). En 1989 dinamitan la catedral de Trujillo (NO). 

   
Refugiados de Cutivireni
El SL exigía a la Iglesia Católica dinero, provisiones, transportes, y medicinas; vigilaban las predicaciones, hacían propaganda anti religiosa, prohibían entradas a ciertas regiones, infiltraban grupos eclesiales, amenazaban con cartas o pinturas, atacaban toda obra asistencial y asesinaban sacerdotes, religiosas y catequistas. Sostenían que la Iglesia adormecía al pueblo, colaboraba con el Gobierno y los imperialistas. SL criticó por igual al cardenal Landázuri, a Mons. José Ramón Gurruchaga (diócesis de Huaraz, Ancash), a la Teología de la Liberación; criticó las marchas por la paz en Lima en 1989, y acusaban a líderes católicos de apoyar a las Rondas Campesinas. 

“En mayo de 1989 SL destruyó el Instituto de Educación Rural de la Prelatura de Ayaviri en el Sur Andino; poco después amenazan al prelado de Ayaviri y lo obligan a «dialogar» conjuntamente con otras autoridades. En junio es asesinado el párroco de la localidad de Huaripampa, Jauja, Junín, Teodoro Santos Mejía, durante un ataque protagonizado por elementos de SL al puesto policial, donde murieron dos policías. En julio de 1989 dinamitan la torre de la catedral en Huari, y en noviembre atentan contra la casa parroquial de Chavín. En enero de 1990, el P. Franz Windischoffer, párroco de Huantar en Huari, es atacado, torturado y su casa incendiada. En septiembre de 1990, en la Florida, Junín, asesinan a la Hermana María Agustina Rivas, de la congregación del Buen Pastor."

"En febrero de 1991 el local de Cáritas de Azangaro, Puno, es atacado con explosivos. En mayo la religiosa Irene McCormack es asesinada con otras cuatro personas en Huasahuasi, Tarma, Junín. Pocos días después senderistas dinamitaron los locales del proyecto Pampa, ligado a la Iglesia, en San Antonio de Putina, Puno. En julio atentan contra el obispado de Chulucanas, en Piura, pero el obispo McNabb y seis sacerdotes que allí se encontraban no sufrieron daños. Ese mismo mes SL intentó asesinar a un sacerdote de la diócesis de Chimbote, el P. Miguel Company, pero falló, hiriéndolo gravemente. El 9 de agosto de 1991, un grupo de senderistas asesinó a dos sacerdotes franciscanos polacos, Michel Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski, en Pariacoto, Ancash. El 25 de del mismo mes, el P. Alessandro Dordi, misionero italiano, fue asesinado en Santa. El 30 de septiembre, un joven laico, Jorge Cerrón, fue asesinado en Huancayo por su actividad en la pastoral universitaria y con los campesinos pobres.”

Al asesinar a los dos franciscanos polacos, afirmaron que eran enviados por el Papa Juan Pablo II para seguir oprimiendo al pueblo. En 1992 fue capturado Abimael Guzmán e inicia el declive guerrillero.

“En enero de 1992 atentan en Chulucanas contra el Centro Betania, taller de costura de Villa Nazareth, perteneciente a la diócesis. En junio de 1993 dos explosiones de dinamita y anfo destruyeron el Municipio y parte de la parroquia Cristo Rey, en Juliaca. El 1 de octubre de 1999, el joven italiano Giulio Rocca, quien trabajaba como voluntario en la Prelatura de Huari, fue asesinado en Jangas, cerca de Huaraz.” 

   
Mons. J. Dammert
La fe sostuvo a muchas comunidades la mayoría de los líderes católicos resistieron a la violencia, como afirmó Mons. J. Dammert: “Quiero recordar aquí las duras pero certeras palabras de Mons. Romero ante los cuerpos de sus queridos sacerdotes también asesinados en el hermano país de El Salvador, él decía que sería triste que cuando tantos sufren muerte y persecución no hubiera entre ellos miembros de la Iglesia. El martirio de nuestros sacerdotes se inscribe dentro del largo martirio del pueblo peruano y es una expresión clara de dónde hemos querido estar como Iglesia, siempre junto a nuestro pueblo. Allí nos quedaremos ... De haber sido una Iglesia cerrada en nuestras sacristías y preocupada únicamente de lo que ocurre dentro de sus paredes, no habríamos tenido ningún problema, no hubiéramos encontrado conflictos ni incomodado a nadie. Pero tampoco hubiéramos anunciado el verdadero mensaje de Jesucristo.” ("Porque asumieron la causa de la justicia han sido asesinados", 29.8.1991).

Fuente
Comisión de la Verdad y Reconciliación, pp. 385- 399. http://www.cverdad.org.pe
Centro de Documentación de los Movimientos Armados http://www.cedema.org/index.
Quintanilla, Rafael. “Salvador Piñeiro presidirá el Episcopado peruano”, Vida Nueva, 11-17 de febrero de 2012.

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