viernes, 9 de marzo de 2012

La Iglesia en Bosnia y Herzegovina a punto de desaparecer


El Papa envía una carta a la Conferencia Episcopal


Resumen/L'O.R. En el arzobispado de Sarajevo, los días 30 y 31 de enero de 2012, se ha desarrollado la décimocuarta reunión conjunta de la Conferencia episcopal de Bosnia y Herzegovina (Cebe) y de la Conferencia episcopal croata (Cec). 

En la asamblea han participado todos los obispos de Bosnia y Herzegovina, diecinueve de Croacia y el arzobispo Alessandro D’Errico, nuncio apostólico en Bosnia y Herzegovina, el cual ha dirigido a los obispos, sacerdotes, religiosos y fieles las siguientes palabras: «En particular, como sabéis, aquí en Bosnia y Herzegovina estamos afrontando una cuestión muy delicada, que hace referencia al futuro mismo de la fe católica del país. Como se ha repetido en varias ocasiones, por desgracia los datos estadísticos, que se recogen cada año de las curias diocesanas, no son de ningún modo alentadores. (...) El cardenal Bertone ha invitado a todos a dar una atención adecuada a esta “grave cuestión”; ha sugerido programar líneas pastorales comunes al respecto; y, en la parte conclusiva, ha afirmado que el Santo Padre desea que la reflexión colegial de los obispos de las dos Conferencias episcopales pueda contribuir a inspirar iniciativas útiles, de manera que el pueblo croata sea capaz de continuar desarrollando su misión eclesial en Bosnia y Herzegovina, y ofreciendo su valiosa contribución para la vida civil del país».

Los trabajos de la conferencia se han caracterizado por la reflexión sobre esta carta-mensaje, que el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de Su Santidad, ha dirigido a los obispos de Bosnia Herzegovina y de Croacia, en nombre del Santo Padre.

«En este contexto de servicio colegial al pueblo de Dios, estoy convencido — se lee en la carta — que en la reunión se dará una atención adecuada a la grave cuestión del futuro del pueblo católico en Bosnia y Herzegovina, con el fin de programar líneas pastorales comunes».

La herencia cristiana de Bosnia y Herzegovina se ha visto
fuertemente afectada por las guerras y el proceso de islamización.
(Foto: apaju)
El motivo de este interés especial por los católicos de Bosnia y Herzegovina es sobre todo su trágica realidad demográfica: la presencia católica en Bosnia y Herzegovina disminuye cada día más, y si no se consigue parar este proceso, podría desaparecer del todo en alguna década. En la carta, se presentan las causas de tal situación.

«Por desgracia, como bien sabéis, los datos — escribe el secretario de Estado — son alarmantes: de los alrededor de 800.000 católicos de 1991 se ha pasado a los alrededor de 440.000 de hoy; en muchas parroquias han quedado sólo unos pocos ancianos; según las estadísticas anuales de las Curias diocesanas, el número de católicos no deja de disminuir».

A continuación, el cardenal Bertone invita a los pastores de la Iglesia a intensificar su compromiso a favor de los católicos en Bosnia y Herzegovina, pidiendo también iniciativas concretas para encauzar el fenómeno todavía en acto de la emigración de la población católica del país. Se hace también presente que la Iglesia está abierta a la colaboración no sólo con las autoridades civiles, sino con todas las personas de buena voluntad.

«La gravedad de la situación — se lee también — exige que vosotros, como pastores y primeros responsables del pueblo de Dios en esta región, de común acuerdo intensifiquéis vuestro compromiso por el futuro de la Iglesia en Bosnia y Herzegovina. Se debe combatir el desaliento y la resignación y se debe animar la implicación personal en la cuestión de la supervivencia».

«El Santo Padre — refiere la carta del cardenal Bertone — desea que la reflexión colegial de los obispos de las dos Conferencias episcopales contribuya a inspirar iniciativas útiles, de modo que el pueblo croata pueda continuar cumpliendo su misión eclesial en Bosnia y Herzegovina y ofreciendo su valiosa contribución para la vida civil del país». Fin.

Para los que ya están pensando que se trata del envejecimiento de señora llamada Cristiana de apellido Católica, les contamos un poco la situación: 

  
Medjugorje en la actualidad
es uno de los focos católicos de
peregrinación en el mundo, por
las supuestas apariciones de la
Virgen María (Foto: Wikipedia).
En el siglo pasado en el territorio de Bosnia y Herzegovina ha habido tres guerras, han cambiado seis Estados con diferente orientación política. Cada guerra ha traído sufrimientos, persecuciones, destrucción de la riqueza eclesial, cultural y material del país. En cada guerra la Iglesia Católica ha pagado con un precio cada vez más caro su existencia y la fidelidad a los principios evangélicos. Así se ha convertido en un “pequeño rebaño”. Hasta ahora, gracias a sus fuertes raíces espirituales, con la ayuda de Dios y con la de los hermanos y hermanas católicos de otros países, ha conseguido sobrevivir, existir en este territorio donde está presente ya desde el siglo VI. A causa de la agresión a Bosnia y Herzegovina, durante cuatro años en el transcurso de la guerra, desde 1991 al 1995 según las valoraciones efectuadas, la Iglesia Católica ha sufrido más tanto durante la segunda guerra mundial como en la reciente.

Al final de la guerra resulta que: dos tercios de los fieles católicos fueron expulsados, el 95% de los edificios eclesiales destruidos o dañados, seis párrocos, un religioso y una religiosa asesinados, dos tercios de los sacerdotes exiliados o refugiados. Es necesario recordar que en mi diócesis, durante todo el tiempo de la guerra, no se ha hecho ninguna batalla armada.

La Libertad de cultos en Bosnia y Herzegovina es una realidad desde 1991 cuando se separó de la antigua Yugoslavia. Los católicos en este país, son una minoría que lucha por sobrevivir en un entorno de tan fuerte incidencia islámica. Para muchos musulmanes bosnios, la religión es también un distintivo de la identidad étnica, incluso si la práctica religiosa real se limita a visitas esporádicas a la mezquita y a unos cuantos acontecimientos especiales tales como nacimientos, bodas y funerales, por lo que para ellos no tiene no tiene cabida en su sociedad el pequeño de grupo católicos, frecuentemente discriminado.

Fuentes
L'Osservatore Romano, Mensaje del Papa a la Conferencia Episcopal de Bosnia y Herzegovina, 7 de marzo de 2012.
Ayuda a la Iglesia Necesitada; Informe 2010 sobre la Libertad religiosa en el mundo.


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