martes, 14 de febrero de 2012

Una monja india podría ir a la cárcel por haber supuestamente «ofendido» objetos religiosos hindúes

Saraswati, divinidad hindú.
Por: Mauro Pianta
V.I.

Hace algunos días, un estudiante hindú celebró un rito en una escuela cristiana, sin ningún permiso. La directora del instituto, sor Ajaya Mary de la Nirmala Covent School en Korba (Chhattisgarh), llamó a su padre y mandó a casa al chico. Resultado: hoy por la mañana, como indica AsiaNews, una multitud furiosa organizó una protesta frente a la escuela, pidiendo que arrestaran a la monja. ¿El delito? Haber ofendido el hinduismo al tocar los objetos sagrados que usó el estudiante.

Según sor Ajaya, de las Franciscanas de la Inmaculada, «es una grave violación de los derechos humanos, de nuestra institución cristiana y de la dignidad de la mujer. Las intimidaciones y las agresiones en contra de una religiosa amenazan los principios democráticos y laicos de la sociedad hindú, rompiendo la armonía y creando desequilibrios en la comunidad».

La protesta, en la que participaron sobre todo jóvenes, fue organizasa por la Akhil Bharatiya Vidyarthi Parishad (Abv). Se trata de una organización estudiantil afiliada al partido ultranacionalista Bharatiya Janata Party (Bjp), que gobierna el país desde 2008. El Bjp sostiene a algunos grupos que pertenecen al movimiento extremista hindú de Sangh Parivar, como el Rashtriya Swayamsevak Sangh (Rss), el Vishwa Hindu Parishad (Vhp) o el Bajrang Dal, responsables cotidianos de la violencia contra los dalit y los cristianos.

El episodio en cuestión sucedió el 28 de enero. «Durante el recreo –indicó sor Ajaya a AsiaNews–, un estudiante organizó en clase un ‘Saraswati Pooja’ (ritual hindú dedicado a Saraswati, ndr.), sin pedir ningún permiso. Hizo una colecta de dinero entre sus compañeros y creó un pequeño altar con flores, fruta, incienso y una imagen de la divinidad». Después de haber llamado al padre del chico y contarle lo sucedido, la directora mandó a su casa al chico, entregándoles los objetos rituales que, por tradición, habían sido sumergidos en un riachuelo cercano.

Unas horas después, una multitud se reunió frente a la escuela, acusando a la monja de haber ofendido objetos religiosos. En compañía de la gente, muchas televisoras locales acudieron al lugar para narrar la noticia de que la directora había «ofendido» la religión «arrojando los objetos a la basura».

Y no acabó allí; el 30 de enero un funcionario del distrito pidió que la escuela permitiera a los estudiantes practicar el rito. La religiosa se negó. Entonces, activistas de la Avp irrumpieron en la escuella, llevando una imagen de Saraswati. «Al ver las presiones del funcionario y de los manifestantes –explica la directora– pedí a algunos maestros hindúes que celebraran el rito».

«Las acusaciones en mi contra –dice sor Ajaya– son infundadas. Cuando interrogué al chico en mi despacho, estaban presentes otros cinco profesores y algunos estudiantes, que sostenían los objetos que se usan para el rito. Esta falsa y maliciosa campaña contra mí y contra el instituto es el resultado de una profunda angustia. Desde hace 42 años yo y mis hermanas servimos a la comunidad mediante la educación, contribuyendo significativamente al desarrollo de esta nación. Miles de estudiantes de todos los credos, clases y castas han gozado de nuestro servicio». Pero tal vez, para los fanáticos, esto sea una afrenta.

Fuente

No hay comentarios:

Publicar un comentario