domingo, 5 de febrero de 2012

Extremistas musulmanes queman iglesias cristianas en las islas Zanzíbar - Tanzania

Lejos de la mirada de los medios de comunicación mundiales, en las remotas islas de Zanzíbar (Tanzania) en la costa oriental de África, los edificios eclesiásticos son arrasados y los cristianos son marginados y encarcelados por su fe.

Los extremistas incendiaron el edificio de la Confraternidad Evangélica Pentecostal de África en Mtufani Mwera, a unos 12 kilómetros (siete millas) de la ciudad de Zanzíbar, a las 7 pm el 3 de diciembre, informó el pastor Julio Makoho. Los daños se estimaron en 1,5 millones de chelines tanzanos (EE.UU. 9,35 mil dólares). "Cuando llegué al lugar del incidente, la mañana del domingo, me encontré con que la iglesia se había reducido a cenizas" dijo. 

"Los musulmanes están quemando nuestros templos con bastante frecuencia aquí en Zanzíbar, pero el gobierno no dice nada en contra de este tipo de ataques a las instalaciones de nuestra iglesia", dijo el obispo Fabián Obedi, de la iglesia Evangélica Pentecostal de Zanzíbar.

La semana anterior en Kianga, a unos 10 kilómetros (seis millas) de la ciudad de Zanzíbar, una muchedumbre de extremistas islámicos demolió el edificio de la iglesia Siloé, de las Asambleas de Dios. Los asaltantes entraron en el edificio de la iglesia con palos, martillos, linternas y espadas, lo derribaron en unas tres horas. La llegada de la policía no los detuvo y siguieron golpeando la estructura, incluso cuando la policía trató de ahuyentar por disparos al aire. Oficiales lograron detener a líder del grupo Mbarak Hamadi, de 60 años. 

Los extremistas musulmanes incendiaron otra iglesia en Fuoni, en la costa sur de la isla de Zanzíbar, que pertenecía a las Asambleas de Dios Evangélica-Tanzania. Además, en Kianga, otro edificio de la iglesia fue incendiada el 27 de julio, y en la vecina isla de Pemba, presuntos extremistas musulmanes en Konde el 17 de junio arrasó un edificio Adventista del Séptimo Día Iglesia.

La cadena de actos violentos tiene como fin obligar a los cristianos a que se vayan de la región de Zanzíbar, mayoritariamente musulmana. Ya desde hace tres años, estos ataques se han convertido en el pan de cada día de las comunidades cristianas. Ante ataques similares que se produjeron en el 2010, uno de los musulmanes dijo “Hemos limpiado nuestro área mediante la destrucción de dos iglesias y ahora tenemos como misión matar a miembros de estas dos comunidades – no vamos a permitir que se vuelva a construir ninguna iglesia” según un testigo.

Los misioneros en el país explican que los extremistas musulmanes, junto con los funcionarios del gobierno local, han limitado a los cristianos el derecho de erigir lugares de culto y en algunos casos en el terreno donde han destruido las iglesias han construido mezquitas.

Frustrados por la falta de ayuda gubernamental para detener a los criminales, los líderes de la iglesia dicen que tienen pocas esperanzas de que los culpables de los ataques sean detenidos. En la mayoría de los ataques el gobierno se pone de parte de los atacantes, imponiendo dilaciones en la investigación por miedo a las consecuencias entre la mayoritaria población musulmana que se opone al crecimiento del cristianismo.

Fuentes

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