miércoles, 29 de febrero de 2012

EE.UU: Mensaje del cardenal Timothy Michael Dolan a los miembros de la Conferencia episcopal

Libertad religiosa en la encrucijada

   
(Foto: L'Osservatore Romano)
L'OR. La decisión tomada por el “Federal Department of Health and Human Services” sobre el tema de la anticoncepción «viola los límites constitucionales de nuestro Gobierno y los derechos fundamentales sobre los que nuestro país se ha fundado»: es cuanto el cardenal Timothy Michael Dolan, arzobispo de Nueva York y presidente de la Conferencia episcopal de los Estados Unidos (Usccb), afirma en el mensaje que ha enviado a sus hermanos en el episcopado. En la carta, escrita en colaboración con monseñor William Edward Lori, obispo de Bridgeport y presidente del Comité de la Usccb para la libertad religiosa, el purpurado subraya que «si el Gobierno, por ejemplo, dice a los católicos que ya no pueden trabajar más en el campo de los seguros sin violar sus convicciones religiosas, me pregunto dónde vamos a acabar».

Esta observación del arzobispo de Nueva York se refiere a la decisión de la administración de Washington de exigir a las compañías de seguros que incluyan también en las pólizas el reembolso de los gastos por la adquisición de anticonceptivos e intervenciones abortivas.

El cardenal observó que el actual desacuerdo con la administración «no se refiere a la opción entre republicanos o demócratas; conservadores o progresistas», ni tampoco «se limita al tema de la anticoncepción o los fármacos que provocan el aborto». La disputa actual trata, en cambio, del respeto debido a los creyentes. «Esto — subraya — es el primer y principal requisito de la libertad religiosa, un tema que nos concierne a todos».

En su mensaje el cardenal Dolan y el obispo Lori ponen al día a sus hermanos en el episcopado respecto a los acontecimientos más recientes referidos a las objeciones presentadas, hasta el pasado 10 de febrero, con el fin de bloquear la decisión tomada por el F”ederal Department of Health and Human Services” para hacer obligatoria la asistencia a las prácticas abortivas y a la prescripción de anticonceptivos también en estructuras hospitalarias administradas por organizaciones religiosas. En la carta se confirma que «el reglamento ha permanecido invariable hasta ahora y las exenciones previstas son extremadamente limitadas».

La obligación de las estructuras sanitarias pertenecientes a organizaciones religiosas de distribuir productos anticonceptivos y ejecutar prácticas abortivas ha suscitado innumerables condenas por parte de los fieles laicos y del clero de los Estados Unidos. Ciento ochenta prelados católicos y cincuenta y tres obispos ortodoxos han expresado su profunda contrariedad. En la carta el cardenal Timothy Michael Dolan y el obispo William Edward Lori dan las gracias a todos los obispos que «han dado testimonio de nuestra unidad en la fe y nuestra fuerza de convicción».

En el mensaje también se recalca que el presidente Barack Obama «debería rescindir la regulación cuanto antes; de lo contrario, esto podría convertirse en el inicio de un ataque histórico a la libertad religiosa».

Fuente
L'Osservatore Romano, 28 de febrero de 2012.

No hay comentarios:

Publicar un comentario