jueves, 17 de noviembre de 2011

Santos Alfeo y Zaqueo

Santos Alfeo y Zaqueo
17 de Noviembre

En el primer año de la persecución de Diocleciano, cuando llegó la fecha de la celebración de los juegos conmemorativos del vigésimo aniversario de su acceso al trono, el gobernador de Palestina consiguió que el emperador perdonara a todos los criminales, menos a los cristianos. Precisamente en ese tiempo, fue arrestado en Cesarea el diácono Zaqueo y el lector Alfeo. 

El primero en llegar a la cárcel fue Zaqueo, a quien los guardias azotaron brutalmente, le desgarraron con garfios de hierro y le encerraron en la prisión con las piernas casi descoyuntadas en el potro (instrumento de martirio). A pesar de esa postura tan dolorosa, Zaqueo alababa a Dios gozosamente noche y día.

Pronto fue a reunirse Alfeo con él en la prisión. Era éste un lector de la iglesia de Cesarea, originario de Eleuterópolis y de familia distinguida. Durante la persecución, había arriesgado la vida por exhortar a los cristianos a permanecer firmes. Finalmente fue arrestado. El prefecto, que no fue capaz de rebatir sus réplicas durante el interrogatorio, le envió a la prisión. La segunda vez que Alfeo compareció ante su juez, éste le mandó azotar y desgarrar con garfios de acero. Después, le envió a la mazmorra en que se hallaba Zaqueo, con la orden de que también a él se le descoyuntase en el potro. 

Los mártires fueron condenados a muerte la tercera vez que comparecieron ante el juez, pues continuaban confesando la fe cristiana a pesar de todas vejaciones a las que fueron sujetos. Finalmente fueron decapitados el 17 de noviembre del 303, entregaron sus almas al cielo perdonando a sus verdugos.

FUENTE
BUTLER, A. Vida de los santos.

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