sábado, 12 de noviembre de 2011

San Josafat

San Josafat
12 de Noviembre

Josafat había nacido en Vlodimir (Volinia) el año 1580, en el seno de una familia que pertenecía a la nobleza y con unos profundos valores cristianos, sin embargo, pertenecían al cristianismo ortodoxo y como tal bautizaron a su hijo, con el nombre de Juan.

Recordemos que mucho tiempo atrás, para ser exactos en 1054, la Iglesia de Cristo sufrió el doloroso cisma de oriente, que separó a la mayoría de los cristianos orientales, de la Iglesia Católica. Rusia y todas las regiones sometidas a ella (Como la del santo) fue abrazando el cisma en el decurso del siglo XV.

Sin embargo, algunos grupos ortodoxos en diferentes épocas y de diferentes tradiciones, regresaban a la comunión con Roma. Los del cisma, les llamaban traicioneros e utilizaban el término de "uniatas" para referirse a aquellos que se unían nuevamente a la Iglesia Católica.

Volviendo a nuestro santo, la iglesia a la que él pertenecía (la Rutena) firmó la unión con Roma a fines del siglo XVI (1595-1596), cuando él tenía 15 años y vivía en la ciudad de Vilna. Su pasión por la lectura y especialmente por los temas religiosos, conoció la verdad católica y se adhirió a ella. Desde este descubrimiento van aumentando en él los deseos de que su pueblo entero abrace la unión con Roma, heredera de la fe y autoridad de Pedro sobre la que Cristo fundó su Iglesia.

Decide entrar en el monasterio de San Basilio y cambia su nombre por Josafat. Desea de modo vehemente la unión de los disidentes con Roma y quiere dedicar todos sus esfuerzos a esta tarea. Vive con mortificación intensa y mucha oración. 

Siendo sacerdote, por su gran celo, unos le llaman "el azote de los herejes" y otros "el raptor de almas". Los disidentes fanáticos urden tramas contra él; alguna vez la abofetean. Ejerce el ministerio en varias poblaciones: Zyrowiecz, Byten y Pinsk. Reanima las casas de la Orden y queda sólidamente restablecidos los monasterios de monjas y monjes basilianos. Por lo que fue nombrado archimandrita del monasterio de la Santísima Trinidad, de Vilna, en 1614. 

Por su fama y su caridad, el Papa Paulo V lo nombra Arzobispo de Polotsk, una arquidiócesis infectada por el cisma. En vez de acobardarse ante las dificultades, crece: en penitencia y oración. Su actividad, su fuerza moral y su vida interior suscita envidias y celos entre los ortodoxos, porque la mayor parte de los fieles se están convirtiendo al catolicismo.

Hasta tal punto llama la atención lo que está sucediendo en torno a Josafat que el Patriarca disidente de Jerusalén, Teófanes, viaja de incógnito y consagra obispos cismáticos en secreto para situarlos en sedes rutenas unidas ya a Roma con el fin de contrarrestar la actividad exitosa del santo. En Polotsk se sitúa a Melecio Smotricio que recibe el encargo de entorpecer, disminuir y eliminar si fuera posible la eficiencia unionista de Josafat. 

Los ortodoxos comienzan entonces a calumniar al santo y buscar la ocasión para "quitárselo de encima". Pero él se mantiene firme en la oración, la humildad sincera y la caridad. A pesar de las amenazas a muerte, frecuentemente realizaba visitas pastorales para animar a los fieles y alentar a los pusilánimes.

En su visita a a la ciudad de Vitebsk fue donde finalmente encontró la muerte. En dicha ciudad, una orla de cismáticos tramaban para asesinarlo en su propio domicilio. A ellos les dirigió estas hermosas palabras:
"Sé que ustedes quieren matarme y que me atacan por todas partes. En las calles, en los puentes, en los caminos, en la Plaza Central, en todas partes me han insultado. Yo no he venido en son de guerra sino como pastor de las ovejas, buscando el bien de las almas. Pero me considero verdaderamente feliz de poder dar la vida por el bien de todos ustedes. Sé que estoy a punto de morir, y ofrezco mi sacrificio por la unión de todas las iglesias bajo la dirección del Sumo Pontífice".
El populacho enloquecido invade su domicilio donde es lastimosamente ultrajado, vapuleado y tratado a hachazos; los promotores del alboroto han sido un presbítero llamado Elías con la complicidad de clérigos cismáticos y de la nobleza ortodoxa. Lo sacaron a rastras a la calle y le remataron con dos disparos de lombarda en la cabeza. Su cuerpo fue arrojado al río Duna, pero al cabo de cinco días son rescatados y trasladados a la catedral de Vitebsk y poco después a la sede arzobispal de Polotsk. 

Luego de su muerte, el arzobispo cismático y fuerte rival de Josafat, Melecio,  se convirtió al catolicismo, hará profesión de fe católica en Roma el 26 de Febrero del año 1627 ante el papa.

La fe de los católicos rutenos y ucranianos, dentro y fuera del país, no dejaron de vivir momentos fúlgidos de persecución. Aun en nuestros días, sufren el señalamiento de muchos orientales por mantenerse fieles a la Iglesia católica. 


OREMOS

Aviva, Señor, en tu Iglesia, el espíritu de fortaleza, que dio valor a san Josafat para morir por su pueblo, a fin de que, fortalecidos por tu amor, no dudemos en sacrificar ninguno de nuestros intereses por el bien de nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo tu hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos Amen

FUENTES

MARTÍNEZ, P., Nuevo año cristiano, Vol. 11, Edibesa, Madrid, 2002.

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