lunes, 14 de noviembre de 2011

Mujeres cristianas son violadas y obligadas a convertirse al islam en Pakistán

Mujeres estudiando las enseñanzas islámicas.
Parece ser que Pakistán quiere quitarle el puesto a Corea del Norte, como la nación que más persigue a los cristianos. Pues en los que va corrido del 2011, son tantísimos los informes que llegan de ese país, referidos a la violación de los derechos de las minorías, especialmente de los discípulos de Jesucristo.

Un alarmante informe de la asociación de derechos humanos Asian Human Right Commission (AHRC) reveló que al menos 700 mujeres cada año son violadas o raptadas por musulmanes con el objetivo de obligarlas a abandonar su fe y son obligadas a convertirse al islam. 

Parece ser una especie de "limpieza étnico-religiosa", ante la cual las fuerzas del orden, los tribunales locales e incluso el gobierno cierran sus ojos, sobre todo cuando están involucrados personajes poderosos. 

La denuncia es compartida por otros grupos que a menudo temen hacer oír su voz. Los cristianos en particular son tratados como “intocables” en Pakistán, donde la mayoría de las mujeres de esa religión son encargadas de limpieza. La denuncia contiene asimismo una larga lista de abusos registrados en los últimos meses. 

Entre ellos el de una niña cristiana de 13 años violada el pasado agosto por el dueño de un horno de ladrillos en Punjab. Muhammad Amin, entró en casa de la niña –hija de un empleado suyo– mientras sus padres estaban trabajando y la violó. Luego la obligó a poner sus huellas digitales en un certificado de matrimonio, para evitar eventuales denuncias. La niña se escapó y lo demandó, pero los jueces determinaron que tenía que regresar con su esposo, de lo contrario su padre iría a la cárcel.

Estos casos se cuentan por montones. Lo peor es que si las mujeres violadas quedan embarazadas, se ven obligadas a casarse por el rito musulmán y cambiar su nombre cristiano. No tiene opción, pues si la víctima se opone pone en riesgo su vida, como sucedió con Zubaida Bibi, a quien su patrón la sorprendió en un baño y después de cerrar la puerta con llave comenzó a abusar de ella: y ante su resistencia, terminó degollándola con un cuchillo. Adivinen dónde está el jefe, LIBRE, pues libró a la sociedad de una pérfida cristiana.

Cabe destacar que también las minúsculas minorías hindúes y budistas viven con miedo, por causa de las agresiones de los fundamentalistas islámicos. Ya no saben que hacer y muchos han tomado la decisión de abandonar todo sus casas, sus cosas, su nación y marchar a otras partes para respirar un poco más de paz.

Fuente
ASIAN HUMAN RIGHTS COMMISSION (En inglés)

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