miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Salafismo es un veneno que se esparce lentamente por las venas de occidente

Autor: Fr. Sergio Pereira O.SS.T.

Salafismo (del árabe salaf, que significa literalmente predecesores o primeras generaciones) es uno de los principales movimientos islámicos que buscan seguir el islam solo con base en las revelaciones sagradas de los musulmanes, el Corán y la Sunnah, según el entendimiento de las tres primeras generaciones de musulmanes. Esta definición la podríamos comparar con aquello que los cristianos llamaríamos "vivir radicalmente el Evangelio" (Que no significa "literalmente").

En ese sentido, el salafismo alega resguardar la religión del Islam pura, liberada de toda añadidura, disminución y alteración, adhiriéndose solo a la vía de Mahoma y de los verdaderos creyentes, los piadosos predecesores. Se basan principalmente en la prohibición fundamental del Islam de no innovar en la religión. Por tanto, se consideran a sí mismos como la perfección del islam, y atacan cualquier cosa que consideren innovación. Aunque dentro del islam, es una secta verdaderamente minoritaria, cada día consigue muchos adeptos, logrando convencer a musulmanes moderados entre los que se encuentran algunos imanes.

A diferencia del cristianismo, el islam es una religión netamente normativa. En efecto los cristianos tenemos nuestras normas, basadas en conceptos teológicos que nos invitan a vivir los valores fundamentales para la paz y la convivencia entre hombres y mujeres del mundo. Por el contrario, el islam a semejanza de la antigua religión hebrea es netamente legislativa, pues la ley ha sido revelada a Mahoma por el mismo Dios y por ello debe seguirse y cumplirse como única vía recta (la "Sharia").

Esto precisamente se encuentra inmerso dentro de los postulados "pacíficos" del Salafismo, quienes poco a poco se van metiendo en occidente sin que este despierte, mientras la gran amenaza crece, ya que una de las principales metas de este grupo, es que todo el mundo se someta al islam.

El problema no es una cuestión simplemente nacionalista, cultural o de purificación de su religión, se ha convertido en un evento verdaderamente internacional. De hecho la mayor parte de los grupos terroristas islámicos están influenciados por los postulados de esta doctrina.

Casos se están viendo: como los recientes ataques del grupo Boko Haram, movimiento claramente falasista en Nigeria, donde han muerto cientos de cristianos en los últimos seis meses, en un afán de establecer la religión y la ley islámica en el país; el establecimiento de la sharia -si bien de manera ilegal- en barrios de Copenhague, capital de Dinamarca; el juicio llevado a cabo por sus propias manos de un grupo de jóvenes islámicos en un barrio de Madrid porque los vecinos no querían que construyesen una mezquita. Esto sin contar que la gran parte de los musulmanes que viven en Canadá, Estados Unidos, Australia y Europa están convencidos de que la sharia debería ser observada y apoyan el castigo hacia las mujeres que visten indecorosamente (me imagino que todas aquellas que no usan "trapos negros" de pies a cabeza).

Si a ustedes esto no les parece alarmante, entonces yo soy un paranoico. Lo único que no podemos negar es que ahora que son minoría reclaman sus derechos, y nosotros debemos protegerlos y luchar para que los obtengan, pues eso reclama nuestra fe y eso viven nuestras sociedades "democráticas", pero la pregunta seguirá siendo ¿y cuándo ellos sean mayoría, harán los mismo con nosotros?. La "hermosa primavera" que se vive en el norte de África y en medio Oriente, cada vez más demuestran lo contrario, los cristianos en estas tierras son una generación en vía de extinción, aunque mantenemos la fe y la esperanza de que Aquél que hizo su promesa permanecerá con nosotros hasta el final.

No soy enemigo de los musulmanes, por el contrario, estoy convencido de que son muchos los que viven las enseñanzas de su Profeta de una forma coherente y respetan a las demás personas, creo que sienten un cariño especial por los cristianos y los judíos (al fin al cabo somos religiones del libro). Tengo además en mi Barranquilla, amigos sunnitas y chiitas (Dos importantes ramas del islam) a quienes quiero verdaderamente y nunca les he juzgado por su religión. Pero no dejo de pensar, en el hecho de que uno ellos me dijo que Colombia sería un mejor lugar para vivir si viviera bajo la ley de la sharia. Si esto es así, gracias a Dios Colombia es un "infierno", pues no espero ver en ella, la gran primavera que no deja que las flores de Cristo abran sus capullos al igual que las de Mahoma. ¡Dios les sigue bendiciendo!

FUENTES

DE SIO CESARI, G. L'islam la riscoperta delle origini.

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