lunes, 31 de octubre de 2011

San Quintín


Martirio de San
Quintín
30 de Octubre

Nació bajo el seno de una familia pagana, su padre era Zenón un reconocido senador romano muy apreciado de la gente. Quintín se hizo muy amigo del Papa San Marcelino, quién le predicó el Evangelio y por quien se hizo bautizar. A partir de entonces el más grande deseo de Quintín era hacer que muchas personas conocieran y amaran a Jesucristo, asi tuviera que derramar su sangre por defender la fe cristiana.
Cuando el Papa San Cayo organizó una expedición de misioneros para ir a evangelizar a Francia, Quintín fue escogido para formar parte de ese grupo de evangelizadores. Quintín y sus compañeros se dedicaron con tan grande entusiasmo a predicar, que muy pronto en Amiens (Picardía) hubo una de las iglesias locales más fervorosas del país.
Su predicación y sus obras atraía más y más fieles al cristianismo. Los templos paganos se quedaban vacíos, los sacerdotes de los ídolos ya no tenían oficio, mientras que los templos de los seguidores de Jesucristo se llenaban cada vez más.

Los sacerdotes paganos se quejaron ante el gobernador Riciovaro, diciéndole que la religión de los dioses de Roma se iba a quedar sin seguidores si Quintín seguía predicado y haciendo prodigios.

Riciovaro, conocía la procedencia noble del santo, por esto lo llamó y le echó en cara que un hijo de tan famoso senador romano se dedicara a propagar la religión de un crucificado. A lo que Quintín respondió: “ese crucificado ya ha resucitado y ahora es el rey y Señor de cielos y tierra, por lo tanto para mi es un honor mucho más grande ser seguidor de Jesucristo que ser hijo de un senador romano”.

Enfurecido, el gobernador hizo azotar muy cruelmente a Quintín y encerrarlo en un oscuro calabozo, amarrado con fuertes cadenas. Pero milagrosamente logró escapar de la cárcel y en vez de huir se puso a predicar públicamente a la gente la Palabra del Señor. Entonces el gobernador lo mandó poner preso de nuevo y después de atormentarlo con terribles torturas, mandó que le cortaran la cabeza.

Oremos

Padre todopoderoso que concediste a San Quintín pelear el combate de la fe hasta derramar su sangre, te rogamos que su intercesión nos ayude a soportar por tu amor la adversidad, y a caminar con valentía hacia ti, fuente de toda vida. Amén. [LH, común de un mártir]

FUENTES
TARZIA, Antonio, I santi nella storia.
CROIZET, Juan, San quintín mártir

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