domingo, 16 de octubre de 2011

Cada 5 minutos asesinan a un cristiano en el mundo

 
 
“Si estas cifras no son un grito al mundo, si esta masacre no se detiene, si no se reconoce que la persecución contra los Cristianos es la emergencia en todo el mundo con respecto a la discriminación y violencia religiosa, el diálogo entre las religiones sólo producirá simposios maravillosos, pero no resultados concretos”, fueron las palabras del Cardenal Peter Erdo, arzobispo de Budapest-Hungría en el marco de la “Conferencia Internacional sobre el diálogo Interreligioso entre Cristianos, Judíos y Musulmanes”, donde se reflexionó el tema de persecución Cristiana con cifras alarmantes, pues se expuso que anualmente 105 mil Cristianos mueren por su fe, lo cual quiere decir, que es uno cada 5 minutos.

"Éstas cifras no incluyen las muertes de creyentes mesiánicos durante las guerras civiles o guerras entre naciones", dijo uno de los participantes que  vive en carne propia la realidad, además destacó que la mayoría de los caídos por la persecución eran niños y resaltó que las alarmantes cifras deben tener impacto en los gobiernos, pues las reuniones entre religiones sólo permitirán que los líderes brillen por su discurso, mas sin embargo sin resultados que paren con el conflicto.

El Gobierno de Hungría, quien se encargó de exponer los estudios enfrente de muchos líderes Religiosos Musulmanes, Judíos y Cristianos en todas sus doctrinas, permitió exponer a los Cristianos su punto de vista desde su doctrina. La ola de cristianos que intentan huir de sus tierras ha crecido impresionantemente, “el peligro para muchas comunidades Cristianas en el Medio Oriente es morir a causa de la emigración. Todos los cristianos se escaparán al sentirse amenazados. Y Europa debe prepararse para una nueva ola de emigración, esta vez de Cristianos huyendo de la persecución”, apuntó el obispo de Budapest.

El problema en Medio Oriente ha incitado en los líderes una necesidad de parar la ola de violencia en contra de los creyentes de Jesús, aunque afirman, “Unos, por indiferencia, otros, por relativismo ético y desprecio anticlerical, y otros, por el miedo habitual del dhimmi (Esto es un ciudadano de segunda categoría, es decir un cristiano o un judío que vive en una nación islámica) ante su señor musulmán con la excusa de evitar que el amo musulmán se enoje y acreciente el asesinato de más dhimmis cristianos; todos ellos son incapaces de elevar quejas, y presionar a sus gobiernos, y sólo ofrecen diálogos y simposios, en los que los líderes brillen en sus discursos”.
 
Esta última es la queja de muchas comunidades católicas, desde hablamos de un diálogo interreligioso que en los papeles avanza claramente, pero  que en la práctica, no se ve más, que el crecimiento del odio y de la violencia contra los cristianos. En pleno siglo XXI, no se está hablando de problemas políticos o conflictos armados cualquiera, se habla de una verdadera persecusión anticristiana.
 
Oremos para que el Señor toque los corazones de nuestros perseguidores, haga resplandecer su rostro sobre ellos  y les  dea conocer la luz de su verdad.

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