jueves, 27 de octubre de 2011

Asia Bibi, "He sido juzgada por ser cristiana"

Es una mujer campesina católica paquistaní de 45 años, casada y con cinco hijos. En el mes de junio de 2009 Bibi, quien es campesina, fue enviada a buscar agua mientras trabajaba en un campo, por lo que otras mujeres musulmanas protestaron ya que, al no no ser ella musulmana, contaminaría el recipiente y lo haría impuro. Le exigieron abandonar su fe cristiana y se convirtiera al Islam, a lo que ella se opuso.

En su defensa, respondió a sus compañeras que "Cristo murió en la cruz por los pecados de la humanidad" y preguntó a las mujeres qué había hecho Mahoma por ellas. Ellas, al oir tales palabras, acudieron al imán local, esposo de una de ellas, quien la denunció a la Policía por el delito de blasfemia. El artículo 295 del Código Penal de Pakistán condena con la pena de muerte por blasfemar contra el profeta del Islam. En éste, como en otros paises islámicos, la ley sobre la blasfemia se utiliza "para resolver las propias cuestiones personales".

Fue condenada el día 8 de noviembre de 2010 a la horca por una corte del distrito de Nankana, por el delito de blasfemia contra el Profeta Mahoma.

El juez, Naveed Iqbal, quien la condenó a muerte, entró en la celda y le ofreció convertirse al islam para salir libre. Asia respondió que prefería morir como cristiana que salir de la prisión siendo musulmana. Bibi también añadió a su abogado: "he sido juzgada por ser cristiana. Creo en Dios y en su enorme amor. Si el juez me ha condenado a muerte por amar a Dios, estaré orgullosa de sacrificar mi vida por Él".

Agrupaciones cristianas: católicas y protestantes, trabajan para evitar su muerte. Los obispos de Pakistán han pedido al Papa que intermedie en el conflicto.

El Papa Benedicto XVI pidió el indulto para la condenada. Ella ha reconocido que se siente "honrada" ante el llamamiento realizado por el Papa a su favor y ha declarado que "es un privilegio saber que ha hablado de ella y que ha seguido su caso personalmente" y espera "vivir lo suficiente para poder agradecérselo en persona".

Es posible que Noreen sea indultada si el Alto Tribunal, sin embargo el imán local amenazó con que si se es perdonada o puesta en libertad algunas personas "tomarán la ley en sus propias manos" e incluso el Imán Yusef Qureshi, de Peshawar, ha ofrecido casi 4.400 dólares por la muerte de la madre católica, que lleva ya dos años en la galería de la muerte.

La joven católica reconoce que aunque el Tribunal declarara su inocencia, "no sobreviviría" porque "los extremistas no la dejarían en paz nunca" ni a ella y ni a su familia. A pesar de su situación, permanece esperanzada y firme en su fe inquebrantable: "Yo no soy una criminal, no hice nada malo. He sido juzgada por ser cristiana. Creo en Dios y en su enorme amor. Si el juez me ha condenado a muerte por amar a Dios, estaré orgullosa de sacrificar mi vida por él".

En la actualidad el veredicto sobre cuando será el día y la hora de su muerte debe aún ser confirmado por un tribunal superior. Por lo cual aún se está a tiempo de levantar la voz, dar a conocer este mensaje a todo el mundo, de esa forma se puede ejercer algo de presión sobre los que ya tienen hechada su suerte. Lo más importante levantemos nuestra voces y manos al cielo, oremos por ella y todos los cristianos de Pakistán que padecen el flagelo de la persecución y pongamos en el amor de Dios a aquellos que vociferan su muerte. 

FUENTES

www.religiondigital.com
www.aciprensa.com
Informe 2010 sobre la libertad religiosa en el mundo.
Boletín S.I.T. para octubre.

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